tu fe es andamio, más que pilar,
tus acciones son las de un animal racional, más que de un hombre primitivo,
tu juicio está por encima de tus prejuicios.
El acto de respetar lo seguiré guardando para las personas.
Las ideas... esas siguen un juicio aparte.
Y así, una vez más puse a prueba mi temperamento y mi juicio tomó el mando. Conocer a dos cristianos (etiquetados previamente de manera intencional) siempre despierta mi prejuicio, es cierto -y esto es para todos, admitámoslo o no-; inconscientemente prejuzgamos porque conocemos el mundo, reconocemos signos que nos indican lo que veremos a continuación aunque esto no siempre sea así. Agradezco que hoy haya sido la excepción por dos razones: primero, aprendí algo de esas personas que se traduce inmediatamente en sabiduría, fui enriquecido espiritualmente; segundo, siento placer intelectual al chocar mis prejuicios contra la realidad.
Al parecer, la voluntad de escribir llama a los temas. Es un estado de conciencia nuevo.
Y así, una vez más puse a prueba mi temperamento y mi juicio tomó el mando. Conocer a dos cristianos (etiquetados previamente de manera intencional) siempre despierta mi prejuicio, es cierto -y esto es para todos, admitámoslo o no-; inconscientemente prejuzgamos porque conocemos el mundo, reconocemos signos que nos indican lo que veremos a continuación aunque esto no siempre sea así. Agradezco que hoy haya sido la excepción por dos razones: primero, aprendí algo de esas personas que se traduce inmediatamente en sabiduría, fui enriquecido espiritualmente; segundo, siento placer intelectual al chocar mis prejuicios contra la realidad.
Al parecer, la voluntad de escribir llama a los temas. Es un estado de conciencia nuevo.
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